Protestan contra remoción de símbolos patrios en Casa de la Cultura Altamira
Tijuana, Baja California.- Activistas dedicados a la preservación de inmuebles históricos en la ciudad manifestaron su rechazo a la posible remoción del escudo nacional y el asta bandera de la Casa de la Cultura en la colonia Altamira, argumentando que su esencia se vería afectada.
Así lo expresó Armando Hernández, miembro del Consejo Patrimonial de Baja California, quien señaló que estas emblemáticas piezas únicamente requieren ser sometidas a procesos de restauración especializada, ya que han carecido de mantenimiento adecuado en los últimos años.
“La Casa de la Cultura ha sido ignorada por las administraciones municipales a la hora de asignar una partida presupuestal anual para su conservación. Actualmente existe una urgente necesidad de restaurar el área del asta bandera junto con el escudo nacional, que se halla en un estado lamentable”, afirmó.
Hernández indicó que las autoridades no han proporcionado detalles sobre el proyecto de mejora de la infraestructura del lugar, incrementando la inquietud de que se realicen modificaciones en la fachada durante el próximo fin de semana con motivo de la Independencia de México.
Recordó que, tras funcionar como la Escuela Álvaro Obregón hasta 1975, este espacio se convirtió en el primer centro cultural de Tijuana y fue declarado patrimonio cultural de Baja California en 2014.
El también coordinador de los Defensores de Baja California 1911 recalcó que el inmueble necesita una rehabilitación integral, ya que presenta desgaste en sus adoquines, ventanas, sanitarios, sistema eléctrico, techumbre, pisos, escaleras y aulas.
Foto: Khennia Reyes.
Además, enfatizó el valor histórico del recinto, que ha servido como plataforma para artistas de renombre como Julieta Venegas y el tenor Marco Antonio Labastida.
“Es una joya, representa uno de los últimos vestigios completos de la historia de la ciudad y de Baja California. Por sus aulas pasaron nuestras familias y se educaron generaciones. Es el origen de numerosas asociaciones culturales, cívicas y de artistas con proyección internacional”, subrayó Hernández.
Por otro lado, el artista visual César Borja Vázquez manifestó su preocupación porque las intervenciones se realicen sin considerar la opinión de la comunidad, lo que afecta el sentido de pertenencia de los tijuanenses.
Los defensores ya hicieron llegar su malestar a la directora del centro, Mara Maciel, aunque se desconoce si accederá a sostener un encuentro con los colectivos preocupados por el porvenir del emblemático lugar.

