Reportes por ruido excesivo ocupan segundo lugar en llamadas al 911 en BC
Tijuana, BC.- Diariamente, las líneas de emergencia reciben un promedio de 159 llamadas de ciudadanos que solicitan intervención por niveles de ruido excesivo en su entorno.
Según el Censo Nacional de Seguridad Pública Estatal 2025 del INEGI, las quejas por contaminación auditiva representan la segunda causa más frecuente de uso del servicio de emergencias en Baja California, solamente precedidas por reportes de personas agresivas.
Las estadísticas indican que durante 2024 se gestionaron 57,386 reportes por ruido excesivo, mientras que por personas agresivas se registraron 66,306.
No obstante, son contadas las denuncias que se formalizan ante las autoridades municipales, con la excepción de la capital estatal.
De acuerdo con información recabada mediante la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT), Mexicali es el único municipio que ha aplicado sanciones de manera consistente durante los últimos tres años.
En 2023 se impusieron 3,946 multas por contaminación auditiva, cifra que disminuyó a 3,253 en 2024. En lo que va de 2025, ya se han emitido 2,021 sanciones.
Según la respuesta obtenida por transparencia, las denuncias se reciben a través del 911 y son atendidas por la Dirección de Seguridad Pública Municipal en coordinación con la Unidad Ecológica.
Las multas oscilan entre 11 y 40 UMAs por alterar la tranquilidad vecinal con sonidos excesivos, lo que equivale a montos aproximados entre 1,245 y 4,528 pesos.
Respecto al municipio de Tijuana, el director de Protección al Medio Ambiente, Cruz Ángel Montoya Martínez, confirmó que no se han aplicado sanciones económicas por ruido durante 2023, 2024 ni en lo transcurrido de 2025.
Explicó, vía transparencia, que la aplicación de estas multas resulta compleja por requerir detectar la infracción en flagrancia, es decir, mediante una medición directa del ruido al momento de recibirse la denuncia.
El artículo 48 del Reglamento para la Prevención y Control del Ruido establece multas que van desde cinco hasta mil UMAs, equivalentes a montos entre 565 pesos y más de 22,000 pesos.
En cuanto al Ayuntamiento de Ensenada, reportó la recepción de 26 quejas por ruido en 2023, número que disminuyó a nueve en 2024 y a ocho en 2025. En materia de sanciones, se aplicaron dos multas durante 2023 con montos entre 4,525 y 11,314 pesos. No se impusieron multas en 2024 ni en el presente año.
En Tecate, el número de quejas aumentó de cuatro en 2024 a 29 en 2025, pero según las autoridades locales, no ha sido necesario aplicar multas, ya que estos casos se han resuelto mediante amonestaciones verbales.
En Playas de Rosarito, de acuerdo con la respuesta municipal, se registran pocas quejas y no se han aplicado sanciones. Se recibieron cuatro quejas en 2023, dos en 2024 y seis en lo que va de 2025, sin multas en estos tres años.
Carlos Bustamante Cárdenas, experto ambientalista, señaló que la contaminación auditiva constituye una amenaza “silenciosa” que impacta tanto al medio natural como a la salud humana.
Recordó que a nivel nacional la Norma Oficial Mexiana establece límites de ruido de 68 decibeles durante el día y 65 durante la noche.
Sin embargo, consideró que es fácil superar estos niveles permitidos; por ejemplo, cuando un vecino reproduce música mediante una bocina puede excederlos sin dificultad.
El especialista indicó que, más allá de la molestia, el exceso de ruido tiene consecuencias médicas significativas.
“No solo afecta al oído, altera el ritmo cardíaco, genera estrés y puede provocar daños crónicos a la salud. Es similar a lo que ocurre con la pirotecnia: aunque no sea visible, el cuerpo lo resiente”, expresó.
Al ser cuestionado sobre si se requiere una actualización de la norma, respondió que lo realmente necesario es que los ayuntamientos cumplan con su parte, aplicando las sanciones correspondientes y obligando a los ciudadanos a respetar el reglamento.
“La norma existe, lo que falta es hacerla cumplir. Muchos comercios colocan música alta para atraer clientes, y eso ya rebasa los límites”, comentó.

